
Una laguna que lo cambia todo
La silueta volcánica, los motus y los distintos tonos de azul hacen de Bora Bora una etapa icónica. Lo importante es escoger bien la ubicación y la manera de vivirla.
Polinesia Francesa a medida, entre lagunas e islas remotas
Bora Bora, Moorea, Taha’a y atolones remotos, pero también traslados bien pensados, alojamientos singulares y la posibilidad de incorporar una isla privada o un motu exclusivo.
Imaginemos vuestro viajeViaje a la Polinesia a medida
Diseñamos cada viaje de lujo a la Polinesia después de entender qué islas os atraen, el ritmo que queréis mantener y qué nivel de privacidad, servicio y singularidad esperáis de cada estancia.
Podemos combinar Moorea, Taha’a y Bora Bora con alojamientos sobre el agua, villas frente a la laguna, navegación privada y experiencias marinas. El orden de las islas se construye para que cada cambio de paisaje tenga sentido y para que el viaje no se convierta en una suma de traslados.
Si queréis ir más lejos, podemos incorporar atolones de las Tuamotu, una isla privada o un motu exclusivo, siempre según disponibilidad y el tipo de viaje. La Polinesia también puede ser silencio, espacio, naturaleza virgen y la sensación de tener un pedazo del Pacífico casi solo para vosotros.

Alojamientos que forman parte del viaje
Un buen alojamiento en la Polinesia es mucho más que una habitación con vistas. La ubicación, el acceso directo al agua, la privacidad y el servicio pueden convertir una estancia en una de las etapas más memorables del viaje.
Cuando la laguna empieza en vuestra terraza y el paisaje marca el ritmo, el alojamiento deja de ser solo un lugar donde dormir.
Experiencias y maneras de vivir el viaje
Nueve ideas que pueden convivir en una misma ruta o inspirar viajes completamente diferentes.

La silueta volcánica, los motus y los distintos tonos de azul hacen de Bora Bora una etapa icónica. Lo importante es escoger bien la ubicación y la manera de vivirla.

Moorea combina relieve volcánico, bahías, vegetación y laguna. Una isla ideal para equilibrar paisaje, actividades y tiempo sin agenda.

Motus, lagunas tranquilas y un ritmo más pausado para descubrir una isla que conserva una sensación más discreta y cercana al paisaje.

Cuando buscáis un nivel especial de privacidad, podemos estudiar una estancia en una isla privada o en un motu muy exclusivo, siempre según disponibilidad y proyecto de viaje.

Una salida en catamarán o embarcación privada permite encontrar rincones tranquilos, hacer snorkel y ver la puesta de sol sin tener que adaptarse al ritmo de un grupo.

La música, la danza y las costumbres polinesias permiten acercarse a una cultura viva, transmitida de generación en generación y profundamente vinculada a la tierra y al mar.

Rayas, peces tropicales, jardines de coral y lagunas protegidas permiten vivir el Pacífico también bajo el agua, con salidas adaptadas a vuestro nivel.

Música, danza, gastronomía, artesanía y tradiciones locales aportan contexto al viaje y ayudan a descubrir unas islas con una cultura propia y viva.

Un tratamiento de spa, una villa con privacidad o simplemente una tarde sin ninguna actividad también pueden formar parte del diseño del viaje.
Inspiración, no un itinerario cerrado
Llegada al Pacífico, primera noche si los horarios lo piden y punto de conexión con el resto de las islas.
Montañas volcánicas, bahías y laguna para empezar el viaje con una combinación equilibrada de naturaleza y mar.
Motus, aguas tranquilas y un ambiente más íntimo para cambiar de ritmo antes de continuar hacia otras islas.
Varias noches para disfrutar de la laguna, navegar, hacer snorkel y alojaros en una villa especialmente bien escogida.
Cuando el viaje lo permite, una estancia en una isla privada o un motu exclusivo puede aportar máxima intimidad y una experiencia realmente distinta.
Un atolón como Tikehau, Rangiroa o Fakarava para descubrir una Polinesia más remota, abierta al mar y especialmente vinculada a la vida marina.
Organizamos las conexiones para que la última etapa mantenga el ritmo del viaje y los horarios internacionales encajen sin prisas innecesarias.
Esta combinación es solo una posibilidad. La ruta puede centrarse únicamente en las Islas de la Sociedad, dar más peso a las Tuamotu, plantear una luna de miel o incorporar una estancia excepcional en una isla privada. El recorrido se construye según los días disponibles, la temporada y la manera en la que queréis vivir la Polinesia.
¿Para qué tipo de viaje?
Primer viaje a la Polinesia.
Una combinación equilibrada de Moorea, Taha’a y Bora Bora con tiempo suficiente en cada isla.
Luna de miel.
Villas especiales, privacidad, navegación, cenas y etapas diseñadas para dos sin convertir el viaje en una sucesión de resorts.
Viaje en familia.
Islas, alojamientos y actividades escogidos con ritmos realistas para que la laguna, la naturaleza y el mar funcionen para mayores y pequeños.
Privacidad y desconexión.
Motus exclusivos, islas más remotas y, cuando encaja, una estancia en una isla privada para alejaros de todo.
Algunas preguntas
Para combinar varias islas sin convertir los traslados en el centro del viaje, solemos plantear entre 12 y 16 días. Con más tiempo podemos añadir islas remotas, un atolón de las Tuamotu o una estancia especial en una isla privada o un motu exclusivo.
Depende de los días disponibles y del tipo de experiencia que busquéis. Tahití y Moorea se pueden combinar con Taha’a, Bora Bora y, si queréis una Polinesia más remota, con islas o atolones de las Tuamotu. La ruta se construye para dar sentido a los desplazamientos y al ritmo.
Sí. Según la disponibilidad, la temporada y el tipo de viaje, podemos incorporar una estancia en una isla privada o en un motu muy exclusivo. Es una opción especialmente interesante cuando buscáis privacidad, un servicio muy personalizado y una sensación real de aislamiento.
La Polinesia se puede visitar durante todo el año. De mayo a octubre suele haber un clima más seco y temperaturas agradables; de noviembre a abril el ambiente es más cálido y húmedo. Os recomendaremos las fechas según las islas, las actividades y el tipo de viaje.
La combinación depende de la ruta. Utilizamos vuelos domésticos entre muchas islas, ferry entre Tahití y Moorea y, cuando tiene sentido, traslados en barco, lancha privada o avioneta. Planificamos el orden de las etapas para evitar trayectos innecesarios.
Vuestro viaje todavía no existe
Contadnos los días, las islas que os atraen, el ritmo y el nivel de privacidad que imagináis. A partir de ahí diseñaremos una ruta por la Polinesia completamente a medida.
Empecemos a diseñar vuestro viaje